Factura de Viuda e Hijo de Esteban Auladel del año 1926
La historia de Vins Auladell tiene sus raíces a mediados del siglo XIX y está profundamente vinculada al comercio, al territorio y al mundo del vino. Nuestros bisabuelos, Esteve Auladell Simón y Eulàlia Carreras Ferrer, son el origen de un proyecto familiar que nace en un momento clave de transformación económica y social.
La llegada del ferrocarril a Cataluña, a mediados del siglo XIX, supuso un antes y un después en la movilidad de personas y mercancías. En este contexto, Esteve Auladell Simón, carretero de oficio y comerciante por vocación, se trasladó desde Les Franqueses del Vallès hasta Sils, donde se estableció definitivamente. Este cambio geográfico, ligado al progreso del transporte, fue determinante para el inicio de la actividad comercial de la familia.
En los primeros años, el negocio familiar comenzó como una tienda de comestibles, pero pronto evolucionó hacia el comercio de vinos y la elaboración de licores, adaptándose a las necesidades del momento y aprovechando las oportunidades que ofrecía el territorio. Esta capacidad de evolución y adaptación se convierte en uno de los pilares del proyecto, que se mantiene vivo generación tras generación.
Con el paso de los años, el negocio fue creciendo dentro del ámbito familiar, pasando por diferentes manos, pero conservando siempre el espíritu emprendedor y el vínculo con el vino. Especialmente bajo el impulso del hijo, Josep Auladell Carreras, la actividad vitivinícola se consolida y se convierte en el eje central del proyecto familiar.
Estos orígenes, marcados por el esfuerzo, el trabajo constante y el arraigo al territorio, son la base sobre la que se ha construido Vins Auladell: una empresa familiar que ha sabido evolucionar con el tiempo sin perder nunca su esencia ni su compromiso con la cultura del vino.
Factura del año 1936
Factura de distribución de productos de la marca Bacardí del año 1938
Detalle de factura de "Especialidad en rancios y moscateles"
La inauguración del tramo ferroviario de Barcelona a Granollers (1854) y, posteriormente, del Maçanet–Massanes hasta Girona (1862) transformó profundamente la movilidad de personas y mercancías en Cataluña. Este avance abrió nuevas oportunidades comerciales y fue determinante para la actividad emprendedora de la familia Auladell, facilitando el transporte de productos y la expansión del comercio más allá del ámbito local.
En este contexto de crecimiento y modernización, Esteve Auladell Simón, carretero de oficio y comerciante, se trasladó desde Les Franqueses del Vallès hasta Sils, donde se estableció definitivamente. Este paso marcó el inicio de la actividad comercial familiar en el municipio y sentó las bases del futuro proyecto vitivinícola.
El negocio familiar, inicialmente una tienda de comestibles, evoluciona progresivamente hacia el comercio de vinos y licores, adaptándose a las demandas del momento y aprovechando el conocimiento del producto y del territorio. Esta transformación consolida el vino como eje central de la actividad.
Durante esta etapa, la empresa amplía su actividad con la fabricación de licores y la distribución de marcas reconocidas, como Bacardí, lo que demuestra la capacidad comercial y la proyección del negocio dentro del sector de las bebidas.
A partir de 1946, la empresa inicia la compra de grandes partidas de vino fuera de Cataluña, principalmente de Aragón, Rioja y otras zonas vitivinícolas. Gracias al transporte ferroviario mediante vagones cisterna, estos vinos llegan tanto al negocio familiar como a otras localidades más alejadas, como el Empordà, ampliando mercados y volumen de negocio.
El abuelo Josep Auladell Carreras impulsa una importante reforma en la casa pairal, justo al lado de las naves de la bodega situadas en la actual calle Major de Sils. Esta inversión supone un avance en capacidad, organización e imagen del negocio.
A principios de los años sesenta, con la obtención del alta en el Registro Oficial de Embotelladores, se construye una nueva planta embotelladora de vinos en Sils. Esta etapa señala una expansión significativa de la marca Vins Auladell, que comienza a distribuirse por toda Cataluña, Islas Baleares, costa mediterránea, Islas Canarias y Madrid.
El aumento sostenido de la demanda y el buen funcionamiento de la embotelladora hacen necesaria una ampliación de la planta, con nueva maquinaria y mejoras en el proceso productivo, para dar respuesta al crecimiento del negocio.
Tras el traspaso de la embotelladora a un proyecto empresarial de mayor dimensión, se inicia la reforma y ampliación de dos naves más de la bodega antigua, y la empresa familiar redefine su línea de negocio, centrada nuevamente en el comercio y la distribución de vino a granel, tanto al detalle como al por mayor.
Con la incorporación de la nueva generación a la dirección, se inicia una etapa de renovación estratégica. Se revisan productos, mercados y canales de distribución, con una clara orientación hacia el sector turístico y profesional, especialmente en la Costa Brava y el Maresme.
A mediados de los años noventa, Vins Auladell apostó decididamente por el envasado en Bag in Box de vinos de mayor calidad (incluyendo vinos monovarietales y buenos coupages) y por nuevas distribuciones de vinos con D.O. y cavas. Esta decisión marcó la especialización en el sector HORECA, combinando calidad, precio competitivo y sistemas de servicio eficientes, y define el posicionamiento actual de la empresa.
Factura de 1955 de José Mª Auladell, "Almacén de vinos y sus derivados"
Cartel publicitario de Vins Auladell de los años 70
En Vins Auladell somos herederos de una historia familiar que se remonta a mediados del siglo XIX. Más de un siglo de trayectoria nos ha permitido acumular conocimiento, experiencia y una forma de trabajar propia, basada en el respeto por el producto y por el territorio. La tradición no es para nosotros una mirada al pasado, sino un cimiento sólido sobre el que hemos construido nuestra manera de entender el vino.
Este legado familiar nos ha enseñado a valorar el tiempo, el rigor y la constancia, elementos esenciales para trabajar con el vino y garantizar su calidad. Cada decisión que tomamos parte de esta experiencia acumulada, manteniendo vivo el espíritu de quienes nos precedieron y adaptándolo a las necesidades del presente.
Creemos firmemente que la calidad nace de la especialización. Por este motivo, hemos elegido un camino claro y coherente: dedicarnos exclusivamente al mundo del vino, a su envasado profesional y a su distribución para el sector HORECA. Esta focalización nos permite conocer a fondo el producto, los formatos y las exigencias reales del servicio profesional.
No trabajamos con grandes catálogos ni con productos que se alejen de nuestra filosofía. Preferimos ofrecer soluciones concretas, bien estudiadas y adaptadas a cada cliente, ya sea a través del Bag in Box, los bidones, los vinos y cavas embotellados o los sistemas de dispensación de frío. La especialización nos permite ser eficientes, fiables y coherentes en todo lo que hacemos.
Nuestro compromiso con el vino va más allá de su comercialización. Seleccionamos, envasamos y distribuimos vinos pensados para facilitar el servicio, manteniendo siempre una calidad constante y una excelente relación calidad–precio, sin perder la esencia ni el carácter del producto.
Entendemos el vino como un elemento clave de la experiencia del cliente final, y por ello, trabajamos para que cada copa cumpla las expectativas del profesional que confía en nosotros. Apostamos por vinos estables, honestos y bien elaborados, que funcionen bien tanto en sala como en barra, y que ayuden a nuestros clientes a ofrecer un servicio rentable, coherente y satisfactorio.
Este compromiso se refleja también en el acompañamiento y el asesoramiento personalizado que ofrecemos, construyendo relaciones a largo plazo basadas en la confianza, la cercanía y el conocimiento compartido.